QUE EL EJERCICIO FISICO TE ACOMPAÑE

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lunes, 7 de diciembre de 2015

EL PODER DEL NERVIO VAGO

Figura: https://es.wikipedia.org/wiki/Nervio_vago




Esta compuesto por dos nervios, el Vago derecho y el Vago izquierdo. Nacen del bulbo raquídeo e inervan la faringe, el esófago, la laringe, la tráquea, los bronquios, el corazón, el estómago, el páncreas, el hígado y vísceras.
Está hecho de miles y miles de fibras, de las que el 80% son sensoriales, lo que significa que el nervio vago informa al cerebro de lo que ocurre en los órganos.

Las lesiones en este nervio pueden darse en sus ramas, si ocurre en las ramas faríngeas se da la disfagia (dificultad para tragar). En las ramas laríngeas: parálisis músculo cricotiroideo y voz débil. O puede darse también una lesión en el nervio laríngeo recurrente: parálisis de cuerdas vocales, disfonía y voz ronca. Pueden verse afectados sus ambos nervios laríngeos: que produce afonía.
En otras secciones de los nervios están involucrados el contacto visual, las expresiones faciales e incluso nuestra capacidad para sintonizar con la voz de los otros.

El nervio vago se activa cuando espiramos y se reprime cuando inspiramos, de modo que nuestro tono vagal es mayor cuanta más diferencia hay en nuestra frecuencia cardiaca al inspirar y espirar.

El nervio vago, que opera muy por debajo del nivel de nuestra conciencia, es vital para la salud del cuerpo.
Pero el tono vagal se puede potenciar con el ejercicio, la meditación , la relajación. Etc.
Quien no ha sufrido un desmayo y despues de explorarle el medico le dice que como no encuentra nada, seguramente habrá sido por un sincope vagal;  es decir el vago se activa, frena al corazon y dilata las arterias del tronco y extremidades inferiores;  dejando al cerebro sin sangre lo que produce el desmayo.  

El orinar es una combinacion de ordenes bien coordinadas al simpatico para que el musculo detrusor se contraiga y expulse la orina de la vejiga , al tiempo que el parasimpatico relaja los esfinteres de la uretra.

Es una parte esencial del sistema nervioso parasimpático, responsable de calmar los órganos tras la descarga de adrenalina con la que respondemos instintivamente a una situación de peligro.

Pero no todos los nervios vagos son iguales: hay personas que tienen una actividad vagal mayor, lo que hace que sus cuerpos tarden menos en relajarse tras una situación de estrés.

La fuerza de nuestra reacción vagal se conoce como tono vagal y se establece mediante un electrocardiograma que mide la frecuencia cardiaca. Cada vez que inspiramos, nuestro corazón late más deprisa para acelerar la distribución de sangre oxigenada por el cuerpo. Cuando espiramos la frecuencia cardiaca disminuye.

Esta variación es una de las cosas que regula el nervio vago, activado cuando espiramos y reprimido cuando inspiramos, de modo que nuestro tono vagal es mayor cuanta más diferencia hay en nuestra frecuencia cardiaca al inspirar y espirar.

Cando tenemos hambre el sistema simpático (se libera adrenalina por las glándulas suprarrenales) se activa para buscar comida
Cuando tenemos la comida el sistema parasimpático (el nervio vago) se activa para hacer la digestión.

Los estudios demuestran que un tono vagal alto ayuda a nuestro cuerpo a regular mejor los niveles de glucosa en la sangre, reduciendo el riesgo de diabetes, derrames y enfermedades cardiovasculares. Un tono vagal bajo, sin embargo, se asocia a inflamaciones crónicas.

La inflamación, que es parte del sistema inmunitario, ayuda a que el cuerpo sane después de una lesión, por ejemplo, pero puede dañar órganos y vasos sanguíneos si dura más de lo necesario.
Una de las funciones del nervio vago es reajustar el sistema inmunitario e interrumpir la producción de proteínas que alimentan la inflamación.
Un tono vagal bajo implica una regulación menos eficaz y una inflamación que puede ser excesiva, como en el caso de la artritis reumatoide .

Un experimento curioso es el tratamiento de la artritis reumatoide por la estimulación del nervio vago mediante el bloqueo de la producción de TNF ,o tumor necrosis factor que es la molécula que actúa en el caso de la Inflamación.

Para esta estimulación se implanta un marcapasos en la parte izquierda del pecho, con cables que ascienden y se conectan al nervio vago en la garganta.
esta estimulación se experimentó una mejoría mucho más acusada de lo que los científicos se habían atrevido a imaginar.

“En pocas semanas la persna tratada se encontraba mucho mejor”. “Podía volver a andar y a montar en bici. Retomé el patinaje y la gimnasia. Me siento muy bien”. Necesitará pequeñas dosis de metrotexato el resto de su vida, pero a sus 68 años, casi jubilada, enseña a jugar al voleibol a personas mayores durante un par de horas a la semana, monta en bici al menos una hora al día, hace gimnasia y juega con sus ocho nietos.

Otros pacientes del ensayo han tenido experiencias similares. Los resultados aún no se han publicado pero más de la mitad de los pacientes mostraron una mejoría significativa y alrededor de un tercio están en fase de remisión –curados, a todos los efectos, de la artritis reumatoide-.
 “Cuando interrumpíamos la estimulación, podía verse que la enfermedad regresaba y que los niveles de TNF en la sangre aumentaban. Reiniciábamos la estimulación y volvían a normalizarse”.

El tono vagal bajo está relacionado con diversos riesgos para la salud, mientras que las personas que tienen un tono vagal alto no solo gozan de una mejor salud, sino que son también más sanas desde un punto de vista psicológico y social, más capaces de concentrarse y recordar, más felices, menos depresivas, más empáticas y más propensas a tener amigos cercanos.

La técnica ha tenido tanto éxito que ya hay otros científicos pensando en usar la estimulación del nervio vago para tratar diversos estados debilitantes crónicos, como el colon irritable, el asma, la diabetes, la fatiga crónica y la obesidad
Algunos estudios con gemelos demuestran hasta cierto punto que el tono vagal es genético: hay quienes nacen con más suerte que otros. Pero el tono vagal bajo es más frecuente entre personas con un cierto estilo de vida, como aquellas que hacen poco ejercicio, por ejemplo.

Como parte del experimento, a la mitad de los participantes se les enseñó una técnica de meditación para promover sentimientos de buena voluntad hacia sí mismos y hacia los demás.

El tono vagal aumentaba considerablemente entre aquellos que meditaban, lo que se asociaba al incremento de las emociones positivas del que daban cuenta. 

Extraido de: http://elpais.com/elpais/2015/11/30/ciencia/1448898661_768854.html

Este artículo se publicó por primera vez en Mosaic y se publica de nuevo aquí con una licencia de Creative Commons.

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