Comer lo recomendado de grasas no engorda… pero hay malos
hábitos que si lo hacen
Lo que engorda es el exceso de calorías absorbidas con respecto a las calorías
consumidas (en función del ejercicio físico y del estilo de vida). El exceso de
azúcares y los carbohidratos (glúcidos) son los que más engordan, ya que
alteran el metabolismo y el apetito. Pues bien, la mayoría de los productos “0%
materia grasa” tienen de ellos.
Hay el triple de niños con sobrepeso u obesos que antes dado que toman más
azúcares en forma de galletas, caramelos, refrescos, meriendas de todo tipo,
pero también en forma de cereales refinados, que dicen ser buenos por su pobre
contenido en grasas.
En el colegio los niños aprenden que un gramo de lípido (grasa)
aporta el doble de calorías que un gramo de glúcidos (azúcar) y que para
reducir la ingesta de calorías lo más eficaz es entonces reducir las grasas.
A continuación tiene 16 malos hábitos extraídos del programa
Eat This, Not That (Coma esto, no aquello). (1)
Tome nota de ellos para abandonarlos inmediatamente, haga
mas ejercicio y podrá lograr así salir del infierno nutricional y recuperar su
peso natural.
Mal hábito nº1: Comer sin grasas
Parece un disparate, pero por el bien
de nuestra salud, nos interesa dejar de comprar productos con la etiqueta “0%
materia grasa” o “bajo contenido en grasa”. Menos materia grasa a menudo quiere
decir “más glúcidos” en forma de harinas y espesantes, que provocan un pico de
azúcar en la sangre, un pico de insulina, y justo después, un ataque brutal de
apetito.
Sin embargo, investigadores de la Universidad de Alabama en
Birmingham (Estados Unidos) han comprobado que las comidas que contienen un 55%
de glúcidos sacian menos y provocan un incremento mayor del nivel de azúcar en
la sangre que las comidas en las que la ingesta de glúcidos está limitada a un
43%. (2)
Mal hábito nº2: Dormir demasiado o no lo suficiente
Según los investigadores de la Escuela
de Medicina de Wake Forest en Estados Unidos, las personas que duermen 5 horas
o menos acumulan 2,5 veces más grasas abdominales que las demás. (3)
Mal hábito nº3: Comer en el restaurante el "picoteo" que no ha
pedido
Puede que en los restaurantes el pan,
las salsas, y a veces las patatas fritas y los aperitivos que le ponen en la
mesa sin pedirlos sean gratis, pero eso no quiere decir que no lo vayamos a
“pagar”. Cada vez que comemos un currusco de pan, estamos añadiendo 80 calorías
a nuestro almuerzo. Si comemos tres trozos de pan a lo largo de la comida, ya
tendremos 240 calorías adicionales.
Mal hábito nº4: Beber refrescos
Las bebidas con gas, azucaradas, que
hace 40 años prácticamente no existían en Europa, se han convertido en algo
habitual para muchos niños y adultos. ¿Por qué son tan malas? Porque beber 1 ó
2 refrescos al día aumenta el riesgo de tener sobrepeso o ser obeso en casi un
33%, según demostró un estudio ya en el año 2005.
Mal hábito nº5: Comer demasiado rápido
Si esa maravillosa creación que es
nuestro cuerpo tiene un defecto es el siguiente: que el estómago tarda 20
minutos en decirle al cerebro que tiene suficiente comida. Comemos y tenemos el
estómago lleno, pero el cerebro aún no lo sabe. ¡Sigue enviándonos mensajes de
hambre! Un estudio del Journal of the American Dietetic Association ha
comprobado que las personas que comen despacio absorben 66 calorías menos por
comida. Y aún así, en comparación con las personas que comen rápido, ¡tienen la
sensación de haber comido más!. (4)
Mal hábito nº6: No dar importancia a
lo que come
Cuando unos investigadores canadienses
enviaron recomendaciones alimenticias y de estilo de vida a más de 1.000
personas, comprobaron que éstas habían empezado a comer mejor y a hacer más
ejercicio físico en su vida diaria. Como era de esperar, los hábitos de
aquellos que no recibieron nada… no cambiaron.
Mal hábito nº7: Ver mucha televisión
Un estudio de la Universidad de
Vermont, en Estados Unidos, ha comprobado que las personas con sobrepeso que
disminuyen a la mitad el tiempo que pasan delante de la televisión queman 119
calorías más al día, lo que significa un total de 6 kilos menos al año. Este
dato se consiguió gracias a un aparato que apagaba de forma automática la
televisión. (5)
Cuando esté viendo la televisión, intente
al menos hacer alguna cosa como pelar verduras o cualquier otra actividad
manual.
Mal hábito nº8: Pedir menú en el
restaurante
Un estudio de la publicación americana
Journal of Public Policy & Marketing demuestra que, cuando pedimos a la carta,
ingerimos 100 calorías menos que tomando un menú. ¿Por qué? Porque al pedir un
menú, tenemos “derecho” a comida que no necesariamente habríamos pedido si
hubiéramos podido elegir o si hubiéramos tenido que pagar por ella en concreto.
(6)
De esta manera, esa tendencia tan
natural de querer que nos den lo máximo posible por nuestro dinero es la que
nos lleva a aceptar en el restaurante un refresco, un “chupito” o unas patatas
fritas, que no necesariamente habríamos tomado si hubiéramos tenido que pedirlo
(y pagarlo) por separado.
Mal hábito nº9: Comer en platos
grandes
Un estudio ha confirmado que, cuando
se da a elegir, el 98% de las personas obesas elige el plato más grande para
servirse la comida. Y es automático: cuanto más grande es el plato, más grande
es la ración que nos servimos.
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Nutriterapia: ¿Sabía que tomar un
plátano (no demasiado maduro) al día puede ayudarle a prevenir la hipertensión
arterial, las arritmias y protegerle contra el infarto?
Mal hábito nº10: Poner las fuentes de
comida en la mesa
Sírvase el plato en la cocina y
diríjase a continuación a la mesa del comedor, pero sin colocar ahí las fuentes
de comida. Si come en la cocina, instálese dando la espalda a las fuentes para
evitar avivar el apetito mientras come. Cuando estamos obligados a levantarnos
para ir a la cocina y servirnos, nos lo pensamos dos veces. (7)
Mal hábito nº11: Elegir pan blanco
Un estudio del American Journal of
Clinical Nutrition ha comprobado que cuando las personas obesas sustituyen el
pan y los productos fabricados con harina blanca por pan y productos fabricados
con cereales integrales, pierden más grasa abdominal durante 12 semanas. Sin
duda, existen varios factores implicados, pero el principal es que los cereales
integrales son difíciles de digerir y aportan más vitaminas y minerales.
Mal hábito nº12: Comer bocados grandes
La revista American Journal of
Clinical Nutrition ha comprobado que las personas que toman bocados más grandes
consumen un 52% de calorías más por comida que las que toman pequeños bocados y
mastican mucho. Al cortar los alimentos en trocitos, la sensación de estar
saciados es mayor y sacamos más provecho a lo que comemos.
Mal hábito nº13: beber antes de la
comida
El agua ocupa espacio en el estómago y
contribuye a la sensación de saciedad. En un estudio de la Universidad de Utah,
las personas que estaban a dieta para adelgazar y tenían que beber dos vasos de
agua antes de cada comida perdieron un 30% más de peso que el resto. (8)
Mal hábito nº14: Olvidarse de la
báscula
Pesarse con frecuencia en la báscula
refuerza nuestras posibilidades de alcanzar el objetivo de bajar de peso y
dificulta que hagamos trampa. Cuando unos investigadores de la Universidad de
Minnesota estudiaron a personas que se pesaban todos los días, se dieron cuenta
de que estas personas perdían peso el doble de rápido que las demás. (9)
Para evitar errores de valoración por
variaciones naturales de peso, pésese siempre a la misma hora.
Mal hábito nº15: Beber zumo de fruta
Beber un zumo de manzana no equivale a
comerse una manzana, ni un zumo de naranja equivale a una naranja.
Según un reciente estudio de la
Escuela de Salud Pública de Harvard, publicado en el British Medical Journal,
beber tres zumos de fruta a la semana eleva el riesgo de sufrir diabetes en un
8%, mientras que comer tres piezas de fruta disminuye el riesgo de diabetes en
un 7%. Este porcentaje llegaba al 12% en el caso del pomelo, al 14% en el de
las manzanas y peras, e incluso al 19% en el caso de las uvas. (10)
Mal hábito nº16: Comer bajo el efecto
de las emociones
Un estudio de la Universidad de
Alabama ha comprobado que las personas que reconocen comer como reacción a un
estrés emocional tienen un riesgo 13 veces mayor de sufrir sobrepeso o ser
obesos. Si tiene la sensación de que come para compensar el estrés, intente
beber agua, dar un paseo o, si eso no le resulta suficiente, masticar un chicle
sin azúcar (como un mal menor).
¡Qué frecuentes son estos malos
hábitos!, ¿verdad? Y qué sencillo a su vez es concienciarse y ponerles fin
desde hoy mismo. Seguro que ahora mismo tiene en mente a alguien de su entorno
que comete alguno de estos malos hábitos
¡A su salud!
Juan-M Dupuis
BIBLLIOGRAFIA
- « Eat This, Not That, The No-Diet Diet »
- The Endocrine Society (24 junio
2011). « Cut down on ‘carbs’ to reduce body fat, study authors say ». Science
Daily. Consultado el 25 noviembre de 2013.
- Wake Forest University Baptist Medical Center (5
marzo 2010). Extremes of sleep related to increased fat around organs. Science Daily. Recogido el 25 noviembre 2013, desde http://www.sciencedaily.com /releases/2010/03/100301091302.htm
Ver articulo en:
http://www.saludnutricionbienestar.com/malos-habitos-engordar/