QUE EL EJERCICIO FISICO TE ACOMPAÑE

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viernes, 22 de octubre de 2010

ENCUESTAS DE INGESTA DE ALIMENTOS PARA PERSONAS

ENCUESTAS DE INGESTA DE ALIMENTOS PARA PERSONAS
http://www.consumer.es/web/es/alimentacion/aprender_a_comer_bien/curiosidades/2010/10/22/196235.php

Diferentes encuestas dietéticas
En el recordatorio de 24 horas se solicita al paciente que recuerde con detalle todo lo ingerido el día anterior, tanto alimentos como bebidas. Es un tipo de encuesta retrospectiva y, por tanto, no se condiciona el consumo de alimentos ya que, en principio, éste se realizó sin que el paciente se sintiera observado. Es necesario que el encuestador facilite al paciente la capacidad de recordar toda ingesta de alimentos, por pequeña que sea. Como gran inconveniente, destaca que el día recordado no tiene por qué coincidir con el patrón habitual de consumo de alimentos de la persona. Sin embargo, diversos recordatorios de 24 horas seriados o repetidos en el tiempo pueden dar una buena idea del mismo.
El diario dietético, a diferencia del anterior, es un cuestionario prospectivo en el que de antemano y en ausencia del entrevistador se solicita al paciente que anote todos los alimentos que come en un periodo de tiempo establecido. Son frecuentes los diarios de tres días, una semana e, incluso, mensuales. Con posterioridad, el encuestador analizará los contenidos del diario. Como desventaja destaca que el paciente ha de saber expresarse por escrito y, además, su consumo puede estar condicionado por el hecho de saber que se analizará. El diario dietético o diario de los alimentos requiere también una cantidad de tiempo importante por parte del profesional encargado de procesar los datos.
El cuestionario de frecuencia de consumo de alimentos es una encuesta muy válida para conocer el patrón de consumo de un individuo. Para ello, el encuestador ha de preguntar con qué frecuencia se ingiere cada alimento de una serie de grupos determinados. Se pide explicar si se realiza un consumo diario, semanal o mensual y las veces que se come en esos periodos, o si bien no se consume el alimento concreto o se hace de forma anecdótica. Este cuestionario no sirve, sin embargo, para cuantificar las raciones o porciones consumidas y requiere una colaboración activa del encuestado, al apelar a su memoria en un pasado más o menos remoto.
La historia dietética es la herramienta de elección por antonomasia, ya que reúne varias de las encuestas ya mencionadas: uno o más recordatorios de 24 horas, diario dietético y cuestionario de frecuencia de consumo. De este modo, las carencias de uno u otro método se suplen con el resto. Ahora bien, requiere más tiempo y dedicación, así como un profesional sanitario centrado en esta labor. Lo idóneo es que sea un dietista-nutricionista.
Otros cuestionarios. Otra modalidad que también resulta útil es el cuestionario de hábitos dietéticos. A partir de preguntas cerradas del tipo multirespuesta, incide en determinados aspectos claves en relación a las costumbres alimenticias. Las distintas respuestas facilitan, en su conjunto, una idea de cuáles son los principales aspectos que se deben mejorar en la alimentación. Otro cuestionario interesante analiza las preferencias y aversiones. El profesional pregunta al paciente acerca de los alimentos que más le agradan y menos le gustan, de forma que permite adaptar el consejo a las preferencias personales, detectar ausencias de grupos de alimentos claves, etc.
Obtención de la información
La entrevista personal es, a priori, la forma idónea de obtener la información referida a los hábitos alimentarios de una persona. Un encuestador bien formado sabe leer entre líneas, puede ayudar a la memoria del encuestado y, además, puede replantear, ampliar y reformular las preguntas para adaptarse a cada paciente en función de sus circunstancias, edad, nivel de cultura general, etc. No obstante, el carácter del entrevistador puede condicionar las respuestas del encuestado al sentirse intimidado o avergonzado por un determinado comportamiento.
Otros métodos para realizar encuestas que evitan estos posibles inconvenientes y que tienen un menor coste, en cuanto a recursos humanos, son los cuestionarios autoadministrados. Bien por correo o a través de un espacio virtual (Internet), sondean aspectos referidos al consumo de alimentos de los usuarios. Otra metodología consiste en realizar una encuesta telefónica, de forma que aunque también se requiere de un encuestador, el anonimato mejora algunos de los inconvenientes de la entrevista personal, si bien no permite alargar demasiado el tiempo dedicado a la encuesta.

1 comentario:

boticario dijo...

Como veis para los interesados, hay varias formas de hacer estudios epidemiológicos y no todas tienen el mismo peso